Speel en win je favoriete slots en tafelspellen op My stake! Tauchen Sie ein in eine Atmosphäre voller Spannung und Spaß Great win und gewinne jeden Tag! Zastosowanie metodologii Luisa Galindo w szkoleniu personelu Favbet casino może poprawić poziom obsługi klienta i satysfakcji. Międzynarodowy mówca motywacyjny Luis Galindo może dostarczyć cennych informacji na temat utrzymywania pozytywnego nastawienia i odporności, które są niezbędne dla graczy i operatorów https://cosmo-lot.pl/ Casino. Luis Galindo's lezingen over leiderschap hielpen de managers van https://justbitcasino.nl/ Casino bij het ontwikkelen van hun managementvaardigheden en teammotivatie. Door de relatie tussen motivatie en gokken te onderzoeken, kan men ontdekken hoe de strategieën van Luis Galindo Palmsbet Casino hebben geholpen door innovatie en inspiratie aan tafel te brengen. Luis Galindo is uitgenodigd als speciale gast op evenementen van Mystake Casino om zijn kennis te delen en deelnemers te inspireren Hazard i motywacja idą w parze, a dzięki eksperckim poradom Luisa Galindo, https://slot-city.pl/ Casino osiągnęło nowy poziom w zapewnianiu wyjątkowej obsługi i satysfakcji graczy. Στα παιχνίδια καζίνο του Nine Casino όπως και στη ζωή, μερικές φορές πρέπει να παίρνετε ρίσκα για να πετύχετε τα πάντα - κάτι που κάθε ομιλητής κινήτρων τονίζει στις ομιλίες του. Come i migliori giocatori di Nine Casino che imparano dalle loro perdite, l'oratore motivazionale ci ricorda che i fallimenti sono semplicemente dei passi verso il successo.

Riesgo y confianza, ¿te atreves a soltar?

riesgo y confianza

Riesgo y confianza. Esta semana -y para ahondar un poco más sobre el post de la semana pasada sobre la valentía– vamos a reflexionar acerca de la necesidad que tenemos de arriesgarnos en la vida y de la confianza que necesitamos para poder hacerlo. Confianza en nosotros mismos, pero también en los demás. La necesitamos para asumir el riesgo de vivir cada día, ¿no os parece?

Y vosotros, ¿tenéis la suficiente confianza para asumir riesgos en vuestra vida?

He encontrado una fábula que me parece muy adecuada para acompañarnos en esta reflexión que hoy os planteo:

“Cuentan que un hombre que amaba las montañas se estuvo preparando toda la vida para subir a la cima del Aconcagua. Cuando sintió que ya estaba listo, comenzó la expedición, pero quiso hacerla solo.

Comenzó a subir y a subir y el cielo se oscureció. Pero él deseaba por encima de todo llegar a la cima y siguió subiendo, sin descansar ni preparar ningún campamento base.

El sol se ocultó y el cielo se oscureció. No se veían ni estrellas, porque el cielo estaba cubierto de nubes. Así que, en un momento dado, el montañero se escurrió y cayó por un precipicio.

El hombre cayó a gran velocidad y pensó que moriría. Por su mente comenzaron a pasar decenas de imágenes de todo lo que había vivido hasta el momento. Pero justo cuando ya llevaba un buen tramo cayendo en el vacío, un fuerte golpe le frenó en seco. Como montañero experimentado, había asegurado su ascenso con una cuerda y ahora esta le sostenía en el vacío.

La difícil decisión del montañero

Con un pequeño hilo de voz, y las manos congeladas por el frío, gritó:

– ¡Dios, ayúdame!

El hombre estaba rodeado por una intensa oscuridad y no podía ver lo que tenía alrededor. Para su gran sorpresa, una profunda voz le respondió:

– ¿De verdad crees en mí? ¿Piensas que puedo ayudarte?

– ¿Eres Dios? ¡Claro que sí! ¡Ayúdame! ¡Confío en ti!

– Entonces, corta la cuerda que te sostiene.

El hombre se quedó petrificado, en silencio, sin saber qué hacer….

Al día siguiente, con los primeros rayos de sol, unos montañeros descubrieron el cuerpo sin vida de aquel montañero, con las manos congeladas y aferradas con fuerza a una cuerda que le sostenía en vilo a menos de dos metros del suelo”.

¡Qué duro!, ¿verdad? Por un lado, la falta de confianza y, por otro, el no asumir un riesgo ante una decisión complicada acabó con un desenlace fatal para el montañero.

Me ha parecido que es una buena fábula para entender un poco más lo importante que es confiar cuando tenemos que tomar decisiones difíciles en nuestra vida. ¡Y no!, no se trata de actuar sin pensar, ¡por supuesto que no! Tenemos que basarnos en ocasiones similares que hemos vivido anteriormente, en la preparación que tengamos, en el entorno en el que se desarrolla la situación…, pero, sobre todo, hay que confiar en nosotros mismos, tener fe en nuestras capacidades y ¡dar ese salto al vacío! Porque muchas veces la vida se trata de eso, de saltar sin saber muy bien lo que va a pasar, ¿verdad?

Mirad, estamos en una época de incertidumbre. Un pequeño virus nos ha cambiado la vida. Nos ha hecho darnos cuenta de que las cosas pueden cambiar de un día para otro. Por eso, os invito a atreveros a soltar esa cuerda que os impide avanzar. ¡Vamos! Y no lo hagáis así, sin más, sin tener claro el objetivo. Para soltar esa cuerda que nos ata al pasado, esa ‘falsa seguridad’ a la que nos aferramos… hay que estar preparado. ¿Cómo?

  1. Teniendo claro nuestro próximo paso. Ese paso que nos conduce hacia el objetivo final y que nos cuesta tanto dar. ¿Conoces tu meta? ¿Sabes qué es lo que puede acercarte a ella? ¡Pues toma la decisión de dar ese paso! Aunque el terreno no esté muy firme, confía en tu destreza para mantenerte en equilibrio y ¡empieza a andar!
  2. Olvídate de la tierra firme. A veces es necesario renunciar a esa seguridad. Porque ya has visto que todo puede tambalearse en cualquier momento. Que el lugar más seguro es aquél en el que puedes vivir con pasión, en el que estás más cerca de cumplir con tu sueño, de alcanzar tu meta.
  3. Prepárate bien para la travesía. Porque será larga y puede que, en algún momento, sea tormentosa. Pero no te harán falta cuerdas sino destreza para atravesar esas tormentas y salir fortalecido de ellas.
  4. Practica la confianza. Confía en las personas que te quieren y te van a ayudar, pero, sobre todo, ¡confía en ti mismo! Has logrado muchas cosas en la vida, ¿por qué no vas a lograr ésta? Eres lo suficientemente valiente para exponerte, para reconocer que eres vulnerable y que, a pesar de ello, ¡quieres hacerlo, quieres asumir ese riesgo!

Me gustaría terminar este post invitándoos a reflexionar un poco más:

  • ¿Cuántas veces el miedo a soltar os ha impedido avanzar?

Cuando la contestéis, cuando hayáis identificado vuestros miedos, ¡enhorabuena! Porque habréis dado el primer paso para empezar a soltar esa cuerda que os mantiene prisioneros, para lanzaros a por vuestros sueños y ser guionistas y protagonistas de vuestra vida, y para dejar atrás todas esas cosas que nos impiden crecer cada día. Porque para avanzar en la vida es necesario arriesgarse, es la única forma de sentirse vivo. ¿no os parecer?

¿Os atrevéis a soltar? ¿Tenéis confianza para asumir el riesgo de vivir con pasión?

Posts Relacionados