¿Eres un optimista inteligente? ¿Cómo te enfrentas a los cambios?

Optimista inteligente. ¡Seguro que todos me habéis oído hablar en alguna ocasión de lo que es ser un optimista inteligente! Se trata de observar la realidad con objetividad, no perdiendo ni un minuto en quejarse de lo que no va bien sino buscando qué puedo hacer para mejorarlo y, a la vez, valorar y agradecer todo aquello que sí va bien en nuestra vida.
¿Te animas a ser un optimista inteligente también en esta época tan difícil?
Os aseguro que adquirir este hábito es ahora más necesario que nunca. Y, por eso, esta semana quiero volver a reflexionar en el post acerca de lo que significa ser un optimista inteligente. Para ello, he recuperado una historia que leí hace un tiempo y que se llama ‘Los tres gusanos de seda’:
“Érase una vez tres gusanos de seda que ignoraban su futuro como mariposas.
Pero, a todos ellos, se les acercaba la hora de su transformación y muy pronto empezaron a sentir los primeros síntomas de este proceso….
Su voraz apetito fue desapareciendo, su movilidad menguaba a gran velocidad y, finalmente, sintieron como el capullo les aislaba del mundo conocido, de la seguridad de lo cotidiano.
En la oscuridad del misterio de su futuro, tuvieron pensamientos distintos:
Uno de ellos se dijo a sí mismo que estaba viviendo el final de su vida, y en lo más profundo de su sentir, se despidió de los buenos momentos.
El segundo gusano se dio ánimos diciéndose que todo aquello sería momentáneo y que, tarde o temprano, todo volvería a la normalidad.
Mientras tanto, el otro sintió que, aquello que le estaba ocurriendo, podría ser la oportunidad para que se cumpliese su sueño más preciado: poder volar. Y aprovechó la oscuridad para perfeccionar sus sueños.
Cuando los tres capullos se abrieron, dejaron ver tres realidades iguales y distintas, a la vez…
El primero, era una bellísima mariposa, pero…. estaba muerta… Había muerto de miedo.
El segundo era una hermosísima mariposa, pero…. a pesar de ello, empezó a arrastrarse como cuando era gusano. Con satisfacción, dio las gracias al cielo por haber podido seguir igual.
El último de ellos, nada más ver la luz del día, buscó sus alas… y al verlas, su corazón rezumó alegría, emprendió el vuelo, y dio las gracias, repartiendo su dicha por todo el bosque”.
¿Cuál de los tres gusanos creéis que había elegido vivir este cambio bajo el prisma del optimista inteligente?
¿Cuál de ellos había tomado el complicado momento de su transformación como una oportunidad para perfeccionar ese sueño que siempre había tenido? ¿Para aprovechar su aprendizaje del pasado y volcar esta experiencia en crear un magnífico futuro? ¡Sí! El tercer gusano es el ejemplo del optimista inteligente.
Y tú, ¿te animas a vivir esta situación de pandemia como un optimista inteligente? ¡Es difícil! ¡Claro que sí! Lo sé. Y por eso, es necesario tomar esta decisión cada día, a pesar de cada una de las dificultades a las que nos enfrentamos, a pesar de este entorno cambiante, a pesar del dolor y del miedo. Pero, os aseguro que ¡es necesario!
Es necesario que, cada mañana, pensemos en cómo podemos afrontar este nuevo día. ¿De verdad que creéis que es mejor hacerlo como el primer protagonista de nuestra historia? ¿Con miedo y pensando que ya no nos quedan buenos momentos por vivir?
¡Yo creo que no!
Creo que es mejor que, cada mañana, al comenzar la jornada, pensemos en aquella cosa del día anterior que podemos aprovechar sin obviar agradecer todo lo bueno que tenemos y sí podemos disfrutar. Que tomemos ese aprendizaje para mejorar nuestro presente, nuestro día y que aprovechemos ese día para seguir avanzando en un nuevo aprendizaje que nos permita crear un futuro ilusionante.
Pero ¿cómo lo podemos hacer?
- Lo principal, como siempre os digo, es agradecer. Agradecer por eso que sí tenemos y disfrutamos. Por tener la posibilidad de comenzar un nuevo día y de compartirlo con nuestra familia más cercana. Sin lamentarnos por esos momentos que nos hemos visto obligados a dejar de vivir por la pandemia. Más aún, sintiéndonos afortunados y alegres por haberlos podido vivir y sabiendo que este aprendizaje nos llevará a disfrutar todavía mejores momentos en el futuro, a valorarlos como auténticos tesoros.
- Al agradecer, tomamos consciencia de todo lo que tenemos a nuestro alcance. Y lo valoramos. Disfrutamos de ello. Disfrutamos de este nuevo presente que estamos viviendo. Disfrutamos de lo bueno y, si somos inteligentes, aprendemos de lo malo. Para no volver a repetirlo y construir un futuro mejor e ilusionante.
- Con esperanza en que somos capaces de construir un futuro mejor desde el día de hoy, ¡desde ahora! Trabajando duro cada día en los aspectos que más necesitamos mejorar, sabiendo que habrá momentos en los que las cosas no saldrán como habíamos pensado, aprendiendo de ello sin apartar la vista de ese sueño, de esa meta que nos hemos marcado alcanzar.
Y este es mi reto para todos vosotros de esta semana, que os preguntéis cada mañana:
¿Cómo puedo cambiar todo eso que no me gusta en mi vida y en mi entorno cercano? ¿Qué puedo aprovechar de esta situación para mejorar el presente y sembrar un futuro ilusionante? ¿Cómo puedo valorar y agradecer más lo que la vida pone a mi alcance?
Os invito a hacer como el tercer gusano del cuento: ‘aprovechar la oscuridad para perfeccionar vuestros sueños’ y actuar para hacerlos realidad.
Y tú, ¿te animas a enfrentarte a esta difícil situación como un optimista inteligente?